miércoles, 18 de octubre de 2017

EL FANTASMA DEL PANTANO

HISTORIAS DE LA UNA GUERRA

El 23 de febrero de 1942, un bombardero B-17E Flying Fortress se estrelló, tras quedarse sin combustible, en uno de los lugares más remotos y salvajes de la Tierra: el primitivo pantano de Agaimbo en la isla de Papúa Nueva Guinea. El bombardero, pilotado por el joven capitán del Ejército de los Estados Unidos, Fred Eaton, había volado durante una larga y peligrosa misión de bombardeo que partió de Australia contra la Fortaleza japonesa de Rabaul en Nueva Bretaña, donde fue alcanzado, en la primera misión de largo distancia realizada por los bombardeos aliados en la Segunda Guerra Mundial tras el ataque japones a la base naval de Pearl Harbor. La tripulación sobrevivió al accidente y, durante seis semanas, se enfrentaron a la malaria y el agotamiento por calor en su intento de volver a casa. Tras llegar a un lugar seguro y descansar durante una semana, volvieron nuevamente al combate. Su B-17E, sin embargo, permaneció olvidado en el pantano hasta que fue redescubierto en 1972 por un equipo de la Fuerza Aérea Australiana.

A mediados de la década de 1980, el magnate de la industria de la restauración y gran coleccionista de aviones antiguos David Tallichet, que durante la Segunda Guerra Mundial sirvió como tripulante de un B-17, preparó una expedición para recuperar y devolver el avión a su hogar. David Tallichet falleció en 2007 sin poder cumplir su sueño, pero finalmente se pudo cumplir en 2010 a través de los esfuerzos conjuntos de su familia y el entusiasta de salvamento de aviones Alfred Hagen.

Apodado Swamp Ghost (Fantasma del Pantano), el B-17E se ha convertido en un icono de la aviación militar. Por su estado prácticamente intacto, el aislamiento romántico en mitad de la selva y los desafíos extremos que supusieron su salvamento, está considerado entre los historiadores como el Santo Grial de la aviación militar. Solo comparable al otros bombardero Lady Be Good y su desaparición en el desierto,

Curiosamente, el Swamp Ghost fue asignado al escuadrón que volaba hacia Pearl Harbor desde San Francisco durante el ataque japonés el 7 de diciembre de 1941. Esta concurrencia contribuyó al desastre de la armada norteamericana porque el personal del radar de Oahu asumió que el ataque japones era la esperada llegada del escuadrón. El Swamp Ghost no estaba con el escuadrón en ese fatídico día, pero voló poco después del ataque.

Antes de su salvamento, el Swamp Ghost era considerado el B-17E, sin rescatar, mejor preservado del mundo. Con su regreso al Puerto de Long Beach, el Swamp Ghost completó su misión final 68 años después del último despegue. Sólo cuatro modelos de aviones de su tipo han sido recuperados.
El avión será restaurado, posiblemente en condiciones de vuelo, para su exhibición en el Pacific Aviation Museum, en la Isla Ford de Hawai, como símbolo de la herencia de la aviación militar de Estados Unidos.

Fuente: El Cajón de Grisom

Para saber más:
Pacific Aviation Museum
Huffington Post
The Swamp Ghost
Pacific Wrecks
Smithsonian
Warbirds News



jueves, 12 de octubre de 2017

¿QUÉ PASÓ CON LOS BARCOS DE CRISTÓBAL COLÓN QUE NUNCA FUERON ENCONTRADOS?

INCÓGNITAS DE LA HISTORIA

Hace 525 años, Cristóbal Colón llegó por primera vez al continente que luego se llamaría América a bordo de tres buques: la Santa María, la Niña y la Pinta. A pesar de ser tan importantes para la historia de la humanidad, no existen restos de su existencia en ningún museo.

Durante siglos, arqueólogos y buscadores de tesoros han intentado encontrarlas sin éxito. ¿Por qué?

Malas condiciones de conservación

Las notas de viaje del almirante genovés constatan que la embarcación más importante —la Santa María— encalló durante su primer viaje en la costa de lo que hoy es Haití y Colón ordenó utilizar su madera para construir el Fuerte Navidad, la primera población española en el Nuevo Continente.

Hace tres años, el explorador marino estadounidense Barry Clifford creyó encontrar sus restos, pero la Unesco desmintió esa información cuando concluyó que eran de un periodo posterior.

¿Qué pasaría si Colón no hubiera llegado a América? “Europa estaría sumida en el oscurantismo”

El motivo de que resulte realmente difícil hallar restos de barcos construidos hace cinco siglos en el Caribe es que en esa región viven los teredos, unos moluscos con forma de gusano que se alimentan de madera. Además, inclemencias climáticas como los huracanes podrían haber arrastrado esos objetos a cientos de kilómetros del lugar donde se encontraban.

Transformaciones del paisaje

Desde finales del siglo XV, la costa de las islas que visitó Cristóbal Colón se ha transformado por la deforestación y sedimentación, que han modificado el paisaje y dificultan la búsqueda.

Greg Cook, un arqueólogo que buscó restos de barcos que formaban parte de la Cuarta Flota del aventurero en la bahía de Santa Ana (Jamaica), explicó que necesitó extraer alrededor de seis metros de sedimento para encontrar evidencias del paisaje histórico.

Esto complica la utilización de técnicas de búsqueda como el sonar lateral y minimiza el efecto de utensilios como el magnetómetro, ya que las naves de la época contenían poco metal.

Falta de registros

Cook recuerda que “nadie ha podido determinar de manera convincente” qué sucedió con la Pinta y la Niña tras su regreso a Europa.

Se sabe que la Pinta fue la carabela que regresó más rápido a España después del primer viaje de Cristóbal Colón. En febrero de 1493 llegó a Bayona (Galicia) y el 15 de marzo arribó al puerto de Palos de la Frontera (Andalucía), pero ahí se pierde su rastro.

Por su parte, la Niña participó en el segundo viaje de Colón y aguantó el empuje de un huracán en 1495. Años después, fue atacada por piratas y estuvo en la isla de Cerdeña. Tras ser recuperada, hizo un nuevo viaje a Haití… y ese es el último registro que se tiene de su existencia.

Fuente: La Tribuna