miércoles, 16 de enero de 2019

NUEVOS RESTOS DE SACRIFICIOS MASIVOS DE NIÑOS EN EL ANTIGUO PERÚ


EL HALLAZGO DE OTROS 132 RESTOS ÓSEOS AUMENTA A 269 LOS MENORES VÍCTIMAS DE RITUALES DE LA CIVILIZACIÓN CHIMÚ

El hallazgo de 132 restos óseos de niños en el norte de Perú eleva a 269 las víctimas del mayor sacrificio ritual de menores en la historia que tuvo lugar hace 550 años en el distrito de Huanchaco, situado en la región La Libertad de la provincia de Trujillo.

El equipo liderado por el arqueólogo Gabriel Prieto y financiado por National Geographic ha descubierto los nuevos restos en la misma zona de Pampla La Cruz donde en 2018 fueron exhumados los huesos extraordinariamente bien conservados de otros 137 niños de entre 5 y 14 años que fueron sacrificados durante la civilización Chimú, según informa el diario El Comercio y la agencia de noticias Andina.

«En este caso se trata de cuatro eventos de sacrificios, que van desde el año 1200 a 1520; es decir, uno cada 100 años, que se realizaron durante todo el apogeo de la civilización Chimú. Esto nos demuestra que incluso con la conquista inca, los chimúes continuaron con sacrificios humanos», precisó Prieto a El Comercio.

En este mismo lugar se hallaron además restos óseos de tres adultos y de 260 llamas jóvenes, que se suman a los de 206 de estos animales andinos desenterrados desde que comenzaron las excavaciones en la zona en 2011.

Los arqueólogos han comprobado con sorpresa que algunas de las osamentas de los niños conservan casi intacto su cabello e incluso, uno lleva un tocado de plumas de guacamayo, tela de algodón y delgadas trenzas de lana. «Lo extraordinario es que hemos encontrado un conjunto de 10 tumbas y aparentemente de niños de la élite Chimú porque fueron enterrados con artefactos y vestidos pintados. Incluso hemos encontrado semillas de ishpingo y tocados con plumas de aves exóticas de la selva en excelente estado de conservación», detalla Prieto al diario peruano.

Para los expertos, la presencia de estas semillas y plumas revelan el comercio activo que existía entre las sociedades que vivían en la costa peruana y las selváticas.

Las víctimas tenían marcas de corte profundo, de forma horizontal, infligidas de un solo golpe en el esternón de los niños, a la altura del corazón y que habrían sido realizadas por un pesado cuchillo de cobre que fue encontrado recientemente, con una especie de sonajero en su mango, según describe la agencia Andina.

Prieto sospecha que esta masacre ritual tuvo algo que ver con el fenómeno climático de El Niño, ya que el grosor del barro en el que han sido hallados los restos revela que hubo lluvias muy intensas y esas precipitaciones solo se registran en esta árida costa cuando El Niño azota Perú.

Este alto número de niños que representan el futuro de la sociedad habría sido la ofrenda más preciada, un alto precio con el que se pretendió detener las lluvias torrenciales y las inundaciones. Ahora los investigadores tratan de averiguar si las víctimas consumieron algún brebaje antes de morir que sometiera su voluntad. ABC

viernes, 11 de enero de 2019

OTRA TEORÍA MAS SOBRE LA UBICACIÓN DE LOS MOAI


ISLA DE PASCUA: CIENTÍFICOS RESUELVEN EL MISTERIO DE LA UBICACIÓN DE LOS MOÁI
Un estudio señala que las famosas estatuas demarcaban los lugares donde los habitantes de la isla podían beber agua dulce.

Un equipo de investigadores liderado por el profesor Carl Lipo, de la Universidad de Binghamton en Nueva York, afirmó que descubrió el secreto detrás de la ubicación de los moáis en la Isla de Pascua. El estudio correspondiente ha sido publicado en la revista PLOS ONE.

Según recoge "The Guardian", los especialistas analizaron las ubicaciones de 93 plataformas megalíticas llamadas ahu, sobre las que se sitúa la mayoría de estas famosas estatuas. El equipo se centró en la parte este de la isla, donde importantes recursos de diferentes tipos estaban bien mapeados: las rocas, el agua dulce, lugares de cultivo y sitios de pesca. Al final, llegaron a la conclusión de que las estatuas se encuentran cerca de las fuentes de agua dulce.

Según comentó al respecto Carl Lipo, "esto demuestra que las ubicaciones de las estatuas no son un extraño lugar ritual: los ahu y los moáis representan un ritual en el sentido de que tienen un significado simbólico, pero están integrados en la vida de la comunidad".

El autor del estudio agregó que el agua potable es esencial para las comunidades, y caminar kilómetros para beber un trago no es práctico. "Harías cosas cerca del agua dulce", sostuvo. Además, su hallazgo explica por qué los moáis se encuentran tanto en la costa como en el interior de la isla. 

Estudios anteriores sugirieron que la ubicación de las estatuas de la Isla de Pascua pudo haber sido elegida por la cercanía a recursos clave, pero este equipo afirma que su trabajo es el primer intento de analizar estas hipótesis. Agencias