domingo, 18 de julio de 2021

HISTORIA DE CABALLEROS - EL CID CAMPEADOR

¿DÓNDE ESTÁ EL CRÁNEO DEL CID?

Hace un siglo los pocos restos que quedaban del Cid y su esposa fueron enterrados en la catedral de Burgos. Desde su primera tumba en 1099 los huesos del batallador han sufrido expolios y destierros pasando de mano en mano. Alguno todavía podría estar perdido en cualquier parte.

Los restos del Cid se enterraron en la catedral de Burgos en 1921, hace un siglo. Pero solo permanecen los pocos huesos que quedaron tras el expolio al cual fueron sometidas su sepultura y la de su esposa, doña Jimena, por los franceses durante la guerra de la Independencia.

Cuando falleció el batallador castellano, en 1099, su primera tumba la tuvo en la iglesia de San Esteban en Valencia, donde pasó tres años hasta que doña Jimena abandonó la ciudad y lo llevó consigo.

El monarca Alfonso XII quedó conmocionado cuando el arqueólogo Francisco Tubino le desveló que parte de los huesos del Campeador se encontraban en Alemania

Sus restos fueron enterrados en el atrio del monasterio burgalés de San Pedro de Cardeña, donde también recibió sepultura su esposa años después. Alfonso X el Sabio convenció a la Iglesia para que la pareja fuera alojada en el interior del templo. A mediados del siglo XV, el monasterio fue reformado y los restos del Cid y de su mujer fueron depositados en la sacristía, donde estuvieron confinados casi un siglo, hasta que fueron trasladados al ábside, donde permanecieron hasta 1736, año en que se construyó una capilla para custodiarlos.

El Ejército napoleónico en España en 1808 saqueó muchas iglesias y expolió obras de arte y tesoros del patrimonio español; entre ellos, los del Cid y su esposa. Dos franceses fueron los culpables del destierro que sufrieron esos restos: el conde de Salm-Dick y el barón de Delammardelle, que se repartieron el botín.

Algunos huesos están en el palacio checo de Lazne Kynzvart y otros están en manos de un particular en Francia

El primero regaló esos huesos al príncipe alemán Carlos Antonio de Hohenzollern. Gracias a la petición del rey Alfonso XII y del Gobierno español, esos restos regresaron a España a finales del siglo XIX. Poco se sabe sobre lo que ocurrió con los huesos que expolió Salm-Dick. Algunos se encuentran en el palacio checo de Lazne Kynzvart y otros, en manos de un particular en Brionnais, en la Borgoña francesa.

FAMA MUNDIAL

La figura del Cid era tan conocida fuera de España que la noticia del regreso de sus huesos perdidos a Burgos salió publicada en los principales diarios del mundo.

 

Fragmento del cráneo del Cid. Real Academia española. Fotógrafo: Pablo Linés

Una vez que las tropas napoleónicas se fueron de España, el sarcófago con los restos que quedaban del Cid fue devuelto al monasterio de Cardeña. Finalmente, en 1921, hace un siglo, se trasladaron al lugar que todavía los acoge: la catedral de Burgos.

Pero todavía hay un hueso campeando a sus anchas fuera de la sepultura del Cid. Es un fragmento de su cráneo que en 1968 pasó a custodiar la Real Academia Española de la Lengua, donde la pieza aún sigue. El 13 de marzo de ese año, Ramón Menéndez Pidal recibió un homenaje en su casa por su 99 cumpleaños. Al parecer, una comisión de académicos decidió homenajearlo mostrándole esa reliquia.

ABC - POR JOSÉ SEGOVIA


 

sábado, 12 de junio de 2021

LA LEYENDA BIBLICA DE JONAS... SE REPITE

UNA BALLENA SE "TRAGA" A UN PESCADOR EN ESTADOS UNIDOS Y LUEGO LO ESCUPE VIVO

Una ballena jorobada “se tragó” el viernes a un pescador de langostas de Massachusetts, Estados Unidos, y luego lo escupió sano y salvo. Pese a sus heridas, el hombre es capaz de contar su aventura.

Hola a todos, quiero aclarar lo que me sucedió hoy”, escribió el pescador Michael Packard, de Provincetown, a unos 200 km al este de Boston, luego de que su historia fuera recogida por el diario local, el Cape Cod Times.

“Buceaba para buscar langostas cuando una ballena jorobada intentó comerme. Estuve dentro de su boca cerrada durante 30 a 40 segundos, antes de que emergiera a la superficie y me escupiera. Tengo moretones por todos lados pero ningún hueso roto. Agradezco a los salvavidas de Provincetown por sus cuidados y ayuda”.

Hay al menos un testigo confiable: Josiah Mayo lo acompañaba en esta pesca y contó al Cod Times que vio a su compañero siendo eyectado por la ballena en el océano Atlántico y llamó a los salvavidas.

Y resulta que Mayo es hijo de uno de los investigadores y expertos en ballenas del Centro de Estudios Costeros de Provincetown, dijo a la agencia AFP Jooke Robbins, directora de estudios de las ballenas jorobadas en esa institución.

“Conozco a las personas implicadas (…) por lo cual tengo todas las razones para creer que lo que dicen es cierto”, indicó Robbins.

Nunca había escuchado hablar de un “accidente” similar, pero “es posible que (el pescador) haya estado en el mal lugar, a la mala hora”, estimó.

Cuando estas ballenas buscan comida, “se lanzan con la boca abierta, tragan peces y agua muy rápidamente, y luego rechazan el agua a través de sus barbas”, que actúan “como un filtro”, explicó.

“Su boca es bastante grande” pero “su garganta es bastante estrecha, no hay ninguna chance de que pueda tragar algo tan grande” como un hombre, añadió.

La ballena jorobada, que según Mayo era aún joven, pudo “no detectar lo suficientemente rápido que había un intruso” en su boca, explicó la experta. Una vez que “se tragó” al hombre, es posible que “haya estado más bien sorprendida y haya abierto la boca para largarlo”.

Aunque se desconocen todos los detalles, asegura que se impone una conclusión: la región de Provincetown y Cap Cod comienza a notar el retorno de los turistas tras 15 meses de pandemia y “es importante que la gente sea consciente” de la presencia de estos poderosos mamíferos marinos, que adultos, según la edad, miden entre nueve y 15 metros.

“Y si ven una ballena, permanezcan lejos. Es verdaderamente importante dejar espacio a las ballenas”, dijo. BIOBIOCHILE

 

sábado, 24 de abril de 2021

INVESTIGADOR DESCUBRE QUE 30 PERSONAJES DEL QUIJOTE EXISTIERON EN LA VIDA REAL

A TRAVÉS DE DOCUMENTOS, UN ARCHIVERO ESPAÑOL HA RASTREADO LA VIDA DE ESTAS PERSONA

Tras dedicar una década a analizar centenares de procesos judiciales de finales del siglo XVI buscando fuentes históricas del Quijote, el archivero español Javier Escudero ha encontrado hasta una treintena de personajes reales en la novela de Miguel de Cervantes

"Yo encuentro el documento y dejo que hable", afirmó este investigador, autor de una tesis sobre personajes cervantinos en La Mancha que ha sido calificada cum laude en la Facultad de Humanidades de Toledo (centro).

Escudero buceó en procesos que aportan mucha información sobre las características del personaje, su entorno, el trabajo, las propiedades, los lazos familiares o las relaciones sociales.

Hasta ahora, lo habitual había sido acudir a partidas de bautismo o de matrimonio y a protocolos notariales, que son documentos de los que se puede extraer muy poca información, apenas nombres y fechas, explica el investigador.

Su formación en Derecho, no en Filología, le hizo enfrentarse a esta investigación como si de un juicio se tratara, esforzándose en conseguir pruebas "hasta abrumar", porque su objetivo era ofrecer tal "acumulación de pruebas, de documentos" que de ello se desprenda "que alguna tiene que ser verdad porque son muchas".

En su investigación hay biografías de una treintena de personajes reales manchegos que están reflejados en el Quijote (Francisco de Muñatones, Francisco de Acuña, Pedro de Villaseñor, Martín López Haldudo, Miguel Berenguel y otros muchos) y también situaciones que inmortalizó Cervantes (tener una biblioteca, vestir como caballeros medievales, atacar un molino de viento, comprar un rocín y que se caiga...).

Escudero ha subrayado que esta coincidencia "no quita valor a la obra de Cervantes, sino que es complementaria".

Porque "que haya fuentes históricas o folclóricas no significa que no haya fuentes literarias, que las hay, o fuentes autobiográficas o que utilice otra multitud de fuentes. A lo mejor, las fuentes históricas son una proporción muy pequeña, pero existen y son complementarias con las otras", explica.

Este madrileño de 52 años, que actualmente trabaja en Cuenca (centro), ha intentado "ver" lo que aparecía en los archivos "de la forma más objetiva posible", sin "prejuicios", dejando que los documentos "hablen". Es decir, se ha colocado delante del documento y ha extraído unas conclusiones, pero no ha tratado las fuentes literarias.

Una de las conclusiones más interesantes de su investigación es que El Toboso (Toledo) y localidades próximas tienen una gran concentración de personajes reales y de sucesos que aparecen en el Quijote, y todo sucede entre 1578 y 1591, y más en concreto entre 1581 y 1584. O sea, que estas personas, coetáneas de Cervantes, vivían en un mismo entorno geográfico.

"Es una locura similar a la del Quijote"

Estos diez años de investigación (cinco de ellos dedicados al doctorado), casi cien mil folios de procesos judiciales de finales del siglo XVI, una tesis, un libro en tres volúmenes que saldrá en pocas semanas (publicados por la editorial Almud) y su presencia en numerosos congresos internacionales ha sido "una locura similar a la del Quijote, la verdad es que sí", ha admitido Javier Escudero.

Su periplo, sin embargo, empezó antes, hacia el año 2000, cuando era archivero en Mota del Cuervo (Cuenca), y después en Socuéllamos (Ciudad Real), y estaba haciendo una serie de estudios sobre esas localidades manchegas.

Al principio, le resultó "un poco complicado" exponer sus primeras conclusiones ante la comunidad cervantista, porque sonaba a volver de nuevo a la teoría de los modelos vivos, pero en un momento determinado todo comenzó a rodar.

Tras recorrer una veintena de países hablando de sus investigaciones, tiene claro que aceptar que hay "realidad" en el Quijote, y en la obra de Miguel de Cervantes en general, solo se admite "en casos muy concretos y con mucho cuidado y reflexión". (Fuente: El Universal - Mexico)  fjb